Enfermedades transmisibles

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El VIH/SIDA, la tuberculosas y la malaria son, todas ellas, causas muy importantes de mortalidad y discapacidad. Se calcula que en todo el mundo viven unos 37 millones de personas con VIH y unos 11 millones con tuberculosis. En 2015 se detectaron 214 millones de casos de malaria en todo el planeta, que provocaron la muerte de 472.000 personas. Las operaciones mineras y metalúrgicas están ubicadas a menudo en o cerca de zonas en las que estas enfermedades son endémicas, lo que significa que la industria puede desempeñar un papel muy importante en la lucha contra ellas.

En determinadas geografías, la mano de obra de la industria minera y metalúrgica presenta una exposición particularmente elevada al VIH/SIDA.

Las empresas responsables reconocen que sus actividades pueden afectar a la salud de las comunidades en las que operan, y viceversa. También son conscientes de su obligación de gestionar eficazmente todos los posibles efectos del VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria. Muchas empresas mineras, incluidas varias pertenecientes al ICMM, están consiguiendo ya avances significativos en la lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria en el lugar de trabajo.

Aparte de ser lo correcto en términos sociales, un enfoque proactivo con respecto a la gestión de estas enfermedades contagiosas puede tener también una repercusión positiva en los resultados financieros de la empresa. De hecho, existe un amplio corpus de datos cuantitativos y cualitativos que sugiere que las empresas que trabajan para combatir el VIH/SIDA, la tuberculosas y la malaria en el entorno laboral cosechan diversos tipos de beneficios directos e indirectos.

Estos incluyen:

El ICMM promueve el intercambio de buenas prácticas en todo el sector para maximizar los beneficios de las intervenciones para la sociedad. En la guía Gestión del VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria del ICMM, publicada en agosto de 2008, se describe y defiende un enfoque integrado con respecto a estas tres enfermedades, armonizado con las mejores prácticas de los organismos internacionales, otros sectores industriales y los miembros del ICMM.

Las empresas mineras y metalúrgicas también se pueden ver afectadas por otras enfermedades infecciosas; por ejemplo, la epidemia de ébola de 2014 (en África Occidental, fundamentalmente) y el brote del zika en varias regiones en el período 2015/2016 también podían influir en la seguridad del personal que viajaba hacia o desde las zonas vulnerables, y en la de sus familias. El ICMM continúa explorando la mejor forma de ayudar a la industria minera y metalúrgica a combatir estas y otras enfermedades infecciosas.

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