Nuestra historia

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El Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) se creó en 2001 con el objetivo de mejorar el desempeño social y ambiental de la industria minera y metalúrgica.

Entre mediados y finales de la década de 1990, la industria minera y metalúrgica se encontraba en crisis. Los precios de las materias primas habían caído en picado y los inversores eran reacios a comprometerse a apoyar las operaciones mineras. Además, las tensiones sociales crecientes, las críticas de la sociedad civil y la oposición del conjunto de la ciudadanía amenazaban la “licencia social para operar” de esta industria.

En ese momento tan complicado, un grupo de líderes de la industria reconoció que el sector necesitaba un cambio.

Licencia social para operar: aprobación o aceptación permanente que la comunidad local y otros agentes interesados otorgan a las actividades de una empresa. Se trata de una autorización informal que se puede obtener y renovar a través de un diálogo significativo y un comportamiento responsable.

Iniciativa Global de Minería

Un reducido grupo de directores generales de empresas mineras y metalúrgicas se reunión y puso en marcha la Iniciativa Global de Minería (IGM). Dicha iniciativa, liderada por el Consejo Empresarial Mundial de Desarrollo Sostenible (WBCSD), perseguía una reforma interna, una revisión de las diversas asociaciones a las que pertenecían dichas empresas y un estudio riguroso de los problemas sociales a los que debía enfrentarse la industria. 

Minería, minerales y desarrollo sostenible 

Con el fin de avanzar de manera independiente, el WBCSD encargó al International Institute of Environment and Development (IIED) que llevara a cabo una labor de consulta e investigación. Así fue como nación la iniciativa Mining, Minerals and Sustainable Development (MMSD), un proceso de consulta e investigación sin precedentes que contó con la participación de múltiples interesados y se desarrolló a lo largo de dos años. En el marco de dicha iniciativa se llevaron a cabo 20 consultas nacionales o regionales en las que escuchó a más de 5.000 personas y organizaciones acerca del papel que podrían desempeñar la minería y la metalurgia en la transición hacia el desarrollo sostenible. Además, se elaboraron 175 informes y artículos de investigación en todo el mundo. El informe final de la iniciativa MMSD propuso un programa de cambio dirigido a revitalizar la industria y a lograr una mayor armonización entre las acciones de la industria y los valores de la sociedad contemporánea; un ámbito en el que, precisamente, se había abierto una profunda brecha.

ICMM

La IGM y la MMSD dieron lugar a la creación del ICMM en 2001; el propósito de la nueva organización era catalizar el cambio para la industria minera y metalúrgica. En aquel momento existía ya una organización metalúrgica internacional denominada Consejo Internacional de Metales y del Ambiente (CIMA). El consejo del CIMA acordó ampliar su mandato y transformarse en el ICMM, además de crear una secretaría con sede en Londres.

Los resultados de la iniciativa MMSD se presentaron durante una conferencia mundial celebrada en Toronto en 2002, que marcó el final de la IGM. En la conferencia, que llevaba por título Resourcing the Future, los directores generales participantes firmaron una lista de compromisos que se denominó “Declaración de Toronto”. Se decidió convertir al ICMM en la plataforma que impulsaría dichos compromisos.

El año siguiente, el ICMM elaboró sus 10 principios rectores llamados a orientar el cambio en la industria. A lo largo de los años se ha ido publicando asimismo una serie de declaraciones de posición con el fin de complementar y fortalecer los 10 principios.

Evaluación al cabo de 10 años

Diez años después de la creación del ICMM, el IIED llevó a cabo una evaluación con el propósito de comprobar si el citado organismo había cumplido sus objetivos. Puede consultarse más información sobre la iniciativa MMSD en el sitio web del IIED y en el informe MMSD+10: reflecting on a decade.

 

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