4. Gestión de riesgos

  • compartir

Implementar estrategias de gestión de riesgo basadas en información válida y una sólida base científica, y que tengan en cuenta las percepciones de las partes interesadas en relación con los riesgos.

Las operaciones mineras y metalúrgicas pueden gestionar los impactos ambientales, sociales y de gobernanza y definir oportunidades mediante estrategias y sistemas adecuados de gestión de riesgos. Los miembros del ICMM se comprometen a implementar estrategias eficaces de gestión de riesgos para proteger a las personas y al planeta.

Estándares de Desempeño

Gracias a la magnífica aportación de las ONG, organizaciones internacionales e investigadores, nuestros Principios Mineros establecen las expectativas básicas de desempeño para una industria minera y metalúrgica responsable.

  • EVALUACIÓN DE IMPACTO MEDIOAMBIENTAL Y SOCIAL

    Evaluar los riesgos y las oportunidades ambientales y sociales de nuevos proyectos y de cambios significativos en las operaciones existentes, en consulta con las partes interesadas y afectadas, y divulgar públicamente los resultados de la evaluación.

  • OPERAR EN ZONAS AFECTADAS POR CONFLICTOS O DE ALTO RIESGO

    Llevar a cabo un proceso de diligencia debida basada en el riesgo sobre el conflicto y los derechos humanos. Este proceso debe estar en consonancia con la Guía de debida diligencia de la OCDE en las áreas de conflicto o de alto riesgo cuando la empresa desarrolle sus operaciones o realice adquisiciones en una zona de alto riesgo o afectada por un conflicto.

  • GESTIÓN DE RIESGOS DE SALUD, SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

    Implementar controles basados en el riesgo para evitar, prevenir, minimizar, mitigar o corregir los efectos sobre la salud, la seguridad y el medio ambiente que afecten a los trabajadores, las comunidades locales, el patrimonio cultural y el entorno natural; dichos controles deben basarse en una norma o un sistema de gestión reconocidos a nivel internacional.

  • PLANIFICACIÓN DE RESPUESTA ANTE EMERGENCIAS

    Desarrollar, mantener y poner a prueba planes de respuesta a emergencias. Cuando los riesgos para las partes interesadas externas sean significativos, esta tarea deberá llevarse a cabo en colaboración con las partes interesadas que puedan verse afectadas y en coherencia con las buenas prácticas establecidas en la industria.